domingo, 26 de junio de 2011

Umbral...



Al final ha comprendido: Tan lejos, tan cerca, el "agua y sed", o frases por el estilo. La mejor parte de cuando le gusta alguien, ella opina, es el proceso previo del flirteo, las miraditas cómplices, los mensajes directos llenos de indirectas, las causalidades de encontrarse con esa persona en algún lugar aun cuando todas las estadísticas estén en su contra.



El camino pinta bien, está lleno de árboles y arbustos, como esos de la Reina de Corazones en Alicia en el País de las Maravillas (en serio, si esa historia tenía algo de subliminal, hizo mucho en ella). Pero bueno, a diferencia de la niña del vestido azul que se salvó, a esta otra la realidad le cortó no la cabeza, sino el corazón. Comprendió que las coordenadas eran distintas y no empataban, que el cielo del otro representaba su infierno y que habían cosas que no podía representar en el lienzo de su vida, solo en su imaginación, en su fantasía más secreta, de esas que solo pocos llegan siquiera a visualizar...



Pero ella sigue, así como siempre, sin cuerda y con-cien-te amos para el mundo, para la gente, para ella misma...Un hilo plateado e invisible la tiene colgando con apuros en este mundo, pues ella en realidad pertenece a otro, es una extraterrestre vestida de humana y a pesar de todo, la obra teatral le sale bien...



La música se convirtió en su mejor canal para dejar llevarse y para sentir con menos dolor las piedritas que corren junto con el río. Ella empezó a mirar, solo mirar, para poder adentrarse en la verdad, una verdad que no correspondía con sus anhelos, que no era compatible con sus deseos, pero que tenía que aceptar...¿karma o sentencia? No le importaba ya, ella lo sentía como un acontecimiento, simplemente como algo que tenía que pasar, como un holocausto de cenizas que la llevarían finalmente a renacer otra vez, como esa ave fénix que también era... Un rompecabezas de estrellas y duendes...



Ahora solo mira a través de pequeñas ventanas y entiende...lo más duro es entender la verdad en contra... Pero ella triunfa y está bien, con pedacitos de vidrios que de vez en cuando hacen sangrar, pero bien...encaminada como siempre a la victoria.



Hoy, ella dejar atrás a ese ser azul y que ejercía poder sobre su poder, solo lo verá a la distancia, con los mismos ojos de amor, pero a la distancia...



Ya mira el siguiente umbral...

sábado, 28 de mayo de 2011

El juego que todos jugamos: ganar y perder...



Tengo todo este lienzo blanco, pero no sé qué hacer en él. Me aterra el sentir las ideas atascadas en un tráfico mental... Parece que ya no pudiera volver a ser creativa nunca más...


Terminé de ver el partido del FC Barcelona vs. Manchester United...


La azul y roja y la roja y blanca encontrados... El mar con motas incandescentes apagó el infierno inglés...


Aquí, en Ecuador, la gente sentía apasionadamente todo este barullo futbolero: cerca de mi casa gritaron el gol de Rooney como si fuese el de Ecuador - a lo mejor lo era-, se hicieron apuestas, en los perfiles zumbaba el nombre Antonio, para ser específicos, Antonio Valencia. Una locura, en resumidas cuentas. Queda para muchos el sabor agridulce, otros cambian rápido la página y se ponen a ver México vs. Ecuador (ya de este resultado no hablaré), otros ingresan a la web y otros olvidan...tan fácilmente...

Cada semana vivo según una temática. Esta semana ha sido según la temática del amor. Muchos me preguntan si ya atraparon mi corazón, otros si es que estoy enamorada, y unos cuantos solo dicen: "viii"...


Siempre respondo: sea cual sea mi temática de la semana, mi constante es el de estar enamorada...del amor, de la vida...Y no lo digo con ironía, realmente lo siento y lo expreso, sino simplemente, por lo menos en este espacio sagrado, no estaría plasmado...

Sin querer, las ideas subidas en chivas han comenzado a andar lenta y festivamente por mi cabeza...Sin querer llegué al amor y a la moraleja: a veces se gana, a veces se pierde...


Lo bueno es vivir al máximo la gloria y exprimirle todo el dolor a la derrota, para ya después, llevar esa camiseta seca, escondida en el equipaje...De todas formas, tarde o temprano, en algún momento nos la hemos de tener que poner otra vez...


Mientras tanto, yo la tengo guardada y sigo...pisando un terreno ardiente...

lunes, 16 de mayo de 2011

De regreso...



Definitivamente cuando uno vive mucho tiempo dentro de un mismo lugar, de un mismo entorno, con la misma gente, las ideas y las cosas casi que inconscientemente todo termina siendo matizado por ese alrededor, aunque así no lo queramos...


Cuando salimos de esa burbuja, al principio nos falta oxígeno, pero después podemos vivir hasta respirando agua: nos volvemos más fuertes, nos transformamos y nosotros tenemos el control sobre uno mismo (¡qué difícil!)...


En medio de este cúmulo de pensamientos que se alborotan al ver este exótico espacio en blanco, debo decir que viajar es una de las cosas que más me gusta hacer en la vida. Es más, si pasara viajando fuera mucho más feliz. No me gusta pensar en el "si" esto o "si hubiera hecho" aquello... Solo fue una afirmación: me gusta viajar, me gusta ser errante, nómada, me gusta conocer nuevos lugares, formas y personas diferentes, locas, volcánicas y muy suavecitas, que cuando quieren son unas gatitas y ronronean (parafraseé una canción de Bebé que me gusta mucho: La Bicha)...


Y así, estuve por tierras argentinas. Las llevaré siempre en mis mejores recuerdos, en mi corazón. Ya alberga este a tanta gente y cosas, pero igual, aunque sea, Argentina vive en un espacio apretadito, entre el calor de sus desconocidos habitantes...Pronto serán amigos...


Cuando tengas ganas de suicidarte: viaja; cuando no tengas nada que hacer: viaja; cuando quieras cambiar el rumbo: viaja. ¡Dios! Todos deberíamos hacer un viajecito al menos alguna vez en la vida...


Ahora no quiero hablar de lo que vi, lo que conocí y lo que traje. Eso lo pueden vivir por ustedes mismos, lo pueden buscar en enciclopedias o pueden imaginarlo...les quedará de película. Ahora solo quiero centrarme en la esencia de la travesía, quiero que mis ideas aeroestáticas aterricen aquí y salpiquen armonía...y paz y amor, por supuesto, mi filosofía de vida...


El tiempo pasa muy rápido. Esta frase creo que la dije primero a los 11, luego a los 14, a los 17 y hoy ya tengo 24. Por eso cada día hago aún más lo que quiero, de la forma que quiero y dispuesta a defenderlo hasta morir, si es necesario. Ver la amplitud mental de otras sociedades, me ha dado el boleto a un nivel más alto de mi libertad...


Y aquí estamos...Solo se los comparto...Están invitados, si desean, a romper los esquemas y a ser seres más dignos y orgullosos de ustedes mismos...



sábado, 23 de abril de 2011

Algo que se me ocurrió...


(.)
Estábamos cuatro en la sala de operaciones: el doctor que me iba a sacar la vesícula, el anestesista que me iba a dormir, la enfermera que haría de todo un poco y yo. Ya estaba dormida, inconsciente –para ellos-, luego de que me pusieron esa mascarilla con el raro oxígeno que me fue sometiendo poco a poco. Por primera vez mi alma se había salido de mi cuerpo, ¿era un desdoblamiento? No sé, no sé, porque hasta la fecha sigo viéndome a mí misma en distintos lados.

En aquella ocasión, en la de la cirugía, vi cómo me querían sacar la tripa hasta que vieron un duendecillo escondido entre mis intestinos. Entre la sangre de mi cuerpo, ahí nadaba el pequeño ser. Los tres despiertos quedaron absortos, no supieron qué hacer con él. Al final lo sacaron con extremo cuidado con una de las pinzas. Era tan ínfimo y verde. Mi amigo visceral estaba durmiendo, pero no sabía lo que le esperaba cuando abriera sus ojos.

Me enteré de que poco tiempo después se lo habían llevado a un circo, los tres de la sala de operaciones se habían hecho una pequeña fortuna. Yo seguía ahí, en la camilla, desnuda, con mis entrañas abiertas al mundo. Yo los miraba, recuerdo, pero ellos no me veían, sus ojos solo veían lo que querían: el duende. Se perdieron en su limbo y me hicieron perder a mí también. Se olvidaron de su misión, de lo trascendental. Nunca sacaron mi vesícula (se olvidaron, supongo), me cerraron a la maldita sea la piel, apagaron las luces y se fueron.

Dijeron lo típico, que la operación se había complicado y que… No sé, solo sé que cuando se fueron y me dejaron sola en la camilla fría, con el aire acondicionado aún prendido, ya no me veía a mí misma desde afuera, veía hacia arriba desde donde tenía que verme: desde mis propios ojos…De ahí, vagué un tiempo más, vi a mi familia llorar, a mi perro verme con sus ojitos tristes, apenas reconociéndome en mi nueva faceta de ciudadana del más allá. Al final, ya me cansé de la Tierra y me vine, me vine a mi verdadero hogar, de donde nació esta historia. Así resulta escribir al fin y al cabo, ¿no?: convertirte en un extraño de ti mismo para encontrarte después, cuando le pones el (.) a la historia.

viernes, 31 de diciembre de 2010

A pocas horas...

Sí, estamos a pocas horas del 2011. Por la cábala de los números, puede ser que sea mi "súper año". 11... 11 de marzo es mi cumpleaños (de paso ya lo saben y sabrán demostrar su cortesía con un regalo). Es solo una broma, y como a muchos no les causará chiste, no pondré caras felices al final de la frase.
Bueno, cada quien con lo suyo. No desearé nada, solo que la gente no desee, sino que afirme que todo saldrá bien y que cumplirán todos sus propósitos.

De sueños, todos entendemos: unos son demasiado fantásticos (a lo mejor tendrían que refugiarse en el próximo estreno del 2011: Sucker Punch) y otros son tan realistas que duele (ni mi mente da para dar ejemplos)...Es que estoy como en el medio, así como todo en la vida...Gris, felizmente gris...

Solo diré PAZ Y AMOR! Porque es lo más acertado de mi diccionario y porque son las dos palabras que nunca fallan, o sea que son reales, o sea que existen y ¡oh, sea! que se vivan...

No tanto que viva el nuevo año, sino que nos vivamos nosotros mismos bien, profundamente, tanto que el 2011 se enamore de nosotros y nos ame, y nos dé todo lo que necesitamos (a veces no todo lo que queremos es lo que deberíamos poseer)...

Escucho unas cuantas camaretas que ponen nerviosos a mis perros, escucho la voz de los vecinos que vinieron a celebrar lo último que queda del 2010 afuera de mi casa, algo de música rockolera de alguien cercano, pero más escucho los latidos de mi corazón, que nunca encuentran la suficiente gasolina para explotar el mundo! (supongo que eso lo he de conseguir el día de mi muerte) Y ese día, desde el otro lado, estaré brindando en honor de los valientes...

Salud!


PD: Imagen de Troche.

domingo, 26 de diciembre de 2010

A veces se aprende a las malas...


El 24 de diciembre me levanté de buen ánimo. Debo reconocer que la Navidad desde hace pocos años no causa ese sentimiento mágico o crea a mi alrededor esa esfera de energía, que ni siquiera Lord Voldemort hubiese podido penetrar.

Pero, sigo creyendo, sigo amando (creo, aunque sea a mi modo) y sigo tratando de transformarme para entender mejor la historia que me ha tocado vivir en esta vida. Sí, a pesar de que me rompieron el corazón a los doce años, cuando me dijeron que Papá Noel efectivamente no existía, que el sonido del trineo, que la sombra de un señor panzón con un gorro, habían sido traviesas ideas que se colaron en la realidad y que las luces que veía a medianoche, al horizonte, eran...bueno, no sé qué eran. ¿Habrá sido Papá Noel? No sé. La cuestión es que me dijeron que no existía, pero aún sigo teniendo mis dudas, porque siempre dudo. Por ese simploe hecho, porque no tengo pruebas. Yo digo que a lo mejor existe, pero posiblemente se va a aquellos lugares en que lo necesitan más o se presenta no precisamente a las 00:00, sino a lo mejor en una hora o lugar estratégicos.

Recordando ese día (hubiese querido que le tomen una foto a mi cara, para evitar todo este palabrerío), este 24/2010 tuve otra lección muy grande.

Muchos me escribieron y me llamaron ese día, se los agradezco y como casi siempre, traté de darles mi buena energía. Pero esa tarde que ya anunciaba la Noche Buena, estuvo a punto de anunciarme una tragedia: la muerte de mi querido Rolly, el perro que me ha acompañado durante trece años.

Creo que por cinco horas interpreté uno de los mayores drama de mi historia. Lloré tanto que estaba cansada de llorar, ya las lágrimas caían de a poquito como cuando dejas una llave mal cerrada. Lo veía triste, decaído, a veces temblando y solo pensaba en la hora que el veterinario llegara, en que R se recuperara del todo o en que muriera de una vez. Una agonía no hubiese sido justa para él. Creo que el dolor es parte de la suerte del "nirvana" del ser humano, pero de los animales, lo dudo. Una vez más, dudo.

Pero no murió y dejó de sufrir cuando el doctor finalmente llegó y le puso unas inyecciones y poco después, con su cara algo alicaída pero en pie, empezó a seguirme otra vez, como todos estos años.

Y estaba engreído. Y pasé algo estresada porque tenía miedo de que en cualquier momento empeorara. Uno nunca está preparado del todo para recibir la muerte. Ese aviso fue un "shock" para mí. Pero nuevamente cuando la Flaca esté por venir a recoger a Rolly, le abriré las puertas, pero no le permitiré hacer sus mañas. Esas le corresponden a esta terrestre.

Tuve una Navidad más con mis seres amados, y entre ellos, estuvo mi perro. Recordé a quienes se me habían ido ya a un mejor cielo que este suelo, y entre esos pensamientos estuvo mi Gorda, la Pandora, quien fue asesinada (envenenada) hace ya varios meses. Pero la pensé con alegría, ya de penas tenemos bastante.

Sí, aprendí que el amor existe y se manifiesta de mil formas y que cada quien tiene su forma particular de amar. Y como para iluminar el clímax dramático de esta historia, tengo que decir algo que Lord Byron dijo alguna vez: "cuanto más conozco a los hombres, más quiero a mi perro"...

jueves, 23 de diciembre de 2010

Ahora que ya es Navidad...


Creo que en estas épocas mucha gente se pone algo melancólica, demasiado feliz, excitada o existencialista (dos palabras que a lo mejor tienen que ver mucho con la otra, más de lo que pensamos).
Una vez más hago uso de mis palabras y de la libertad que todavía tengo para escribir lo que me da la gana, le guste o no a la gente. Sí, a veces me canso de pensar demasiado y esta es una de las ocasiones en que solo quiero que las ideas fluyan, sin pensar en el preciosismo, ni en la sintaxis ni en la coma que se me fue de más...
Sí, ya llegó la Navidad...
Hay muchas cosas a favor y en contra de esta fecha. A lo mejor las dos posiciones ( + y -) están en el mismo bando. La cuestión es que este 24 sirve para pensar en que debemos mejorar mucho y echarle cloro al resentimiento, envidia, egoísmo u otro mal artefacto sentimental que nos tiene negros el corazón y el mate. Sirve para pensar que hay mucha gente en el mundo que ni siquiera puede disfrutar de la N de esta Navidad (pero si todos los días realmente fuéramos conscientes de aquello, no solo que no podríamos vivir en paz, sino que el purgatorio de Dante nos quedaría corto)...
Por mi parte, cada mañana, cada tarde, cada noche y hasta en mis sueños, trato de buscar una ruta que me haga mejor, una señal que seguir, un sueño que perseguir, una tormenta donde anidarme en mis a veces fríos y rutinarios días o simplemente una luz, una luz que brille en el centro de mi cerebro y que explote, dejando caer sus cenizas por todas mis vísceras y mi sangre...Algunas veces lo he sentido y es fantástico. No puedo describirlo más.
Por eso, no quiero describir la Navidad ni relatar los mitos de la misma, porque en las bibliotecas y en internet demasiada información hay de eso. No me gusta redundar, solo cuando estoy extasiada por algo o alguien. Pero este no es uno de esos momentos y por eso me iré a redundar yo sola a otra parte...
Así que mi buen consejo, inspirado en The Beatles y hasta en la ronca y graciosa voz de Ringo Starr, es PEACE AND LOVE! Nos estamos consumiendo en un charco de shit (lo siento, al escribir casi que no me salen las llamadas "malas palabras" -pobres, y a veces que nos liberan tanto-).
Aunque sea que en estos pocos días que quedan para la llegada del 2011, nos reconciliemos con nosotros mismos para estar en paz con el resto... Parafraseando a Tute: Hagamos nuestras maletas y vayámonos de nosotros...
FELIZ NAVIDAD!